Saunas: Fuente de relajación y salud

Desde hace más de dos mil años, los escandinavos, más en concreto los finlandeses, utilizaban los baños de vapor como ritual de purificación para el cuerpo y la mente. En la actualidad, conocedores de la multitud de beneficios que la sauna aporta a nuestro organismo, cada vez son más las personas que se apuntan a este sistema, bien instalando saunas en sus casas para relajarse en ellas a cualquier hora del día o acudiendo a espacios especializados, con el objetivo de dar un merecido descanso a nuestro cuerpo, desconectar y tomarse un respiro de las largas horas de trabajo.

 

Beneficios para la salud

Tras años de tradición en el uso de baños de vapor seco con efectos terapéuticos, queda bastante claro que son múltiples los beneficios que este método de relajación aporta a la salud de nuestro cuerpo. Desde Avilsa os indicamos algunas de sus ventajas:

  • Alivia la tensión de nuestro cuerpo y mente. El calor de la sauna, con temperaturas de 80 a 90º de media y una humedad entre el 3 y el 20%, tiene como objetivo principal relajar y eliminar cualquier tipo de tensión física y mental. Por tanto es ideal para aliviar el estrés y el cansancio cotidiano.
  • Beneficia a la circulación sanguínea. Al ensancharse los vasos sanguíneos y aumentar nuestro ritmo cardiaco, mejora la circulación, reduciendo los dolores musculares y el de las articulaciones.
  • Reduce el riesgo de muerte por enfermedades cardiovasculares si no se tienen.
  • Mejora el rendimiento deportivo. La sauna beneficia sobre todo el rendimiento aeróbico porque con el calor, se retrasa la fatiga que produce, aumenta el riego sanguíneo y genera más energía. Por tanto con dos sesiones semanales de 3 minutos está demostrado que se mejora la un 32% el tiempo de carrera en sólo tres semanas.
  • Aumenta la ganancia muscular. Aunque la sauna no aumenta la síntesis de proteína, sí que limita su degradación y eso permite por un lado, disparar la hormona del crecimiento y reducir la pérdida de masa muscular, si por ejemplo una lesión te impide hacer ejercicio de forma regular.
  • Favorece la longevidad. Teniendo en cuenta que los principales efectos de la sauna reducen las enfermedades coronarias, la tensión arterial y liberan el estrés, son factores más que suficientes para demostrar la mejoría en tu salud y en consecuencia el aumento de la longevidad.
  • Reduce los síntomas del resfriado.
  • Contraindicaciones. Como ya dijimos anteriormente, teniendo en cuenta que el calor de la sauna favorece la dilatación de los vasos sanguíneos, se desaconseja la práctica de la misma a aquellas personas que sufran de problemas cardiacos, hipertensión, insuficiencia venosa, renal o epilepsia y quedaría totalmente prohibida también a mujeres embarazadas.

 

Pasos a seguir y normas de uso de una sauna

Aunque están más que demostrados los innumerables beneficios de los baños de vapor, es importante que para que se vean y noten sus efectos, se haga uso de ellos de forma correcta, siguiendo unos pequeños consejos y normas de uso básicas. Estas son sólo algunas.

  • Ducharse previamente. Es norma de obligado cumplimiento ducharse y enjabonarse de pies a cabeza antes de entrar en la sauna para entre otras razones, eliminar gérmenes, calentar el cuerpo con el fin de evitar un fuerte choque térmico y que la piel transpire mejor.
  • Entrar sin ropa. Es fundamental acceder a la cabina de la sauna únicamente envueltos en una toalla sin nada más. De esta manera nos protegemos del calor y la transpiración del cuerpo es mejor.
  • De una a dos horas por sesión. Cada sesión debe realzarse en tres fases y con descansos. Durante la primera fase no se deben exceder los 15 minutos de permanencia en cabina. Se debe salir cuando el sudor se deslice por el cuerpo y ducharse de nuevo. En la segunda fase, entrar durante otros 15 minutos y al salir repetir protocolo de higiene. La tercera fase no es obligatoria, de hecho, en cuanto se empiece a sentir cansancio es recomendable interrumpir la sesión de sauna y descansar al menos 20 minutos.

Para mayor comodidad, cada vez más personas deciden instalar su propio rincón de relax en su casa. Normalmente una sauna es una pequeña cabina o cabaña de madera cuyo tamaño se puede adaptar a las necesidades y al espacio de cada hogar.

Si estás pensando en disfrutar de los secretos de belleza y salud que proporcionan los baños de vapor en tu propia casa, como hacían ya los escandinavos hace dos milenios, no dudes en consultar con un profesional. Desde Saunas Avilsa te ofrecemos nuestros años de experiencia y si lo deseas te planificamos el diseñamos de tu centro de spa y talasoterapia soñado ¿Te animas? Consúltanos sin compromiso.

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