Este proyecto combina una sauna y un baño turco dentro de un espacio de spa. La sauna se diseñó como una cabina encastrada, con todas sus paredes exteriores en cristal para aportar amplitud y ligereza visual. Cuenta con una entrada acristalada, un frontal totalmente en vidrio y una ventana lateral cuadrada que completa la estética abierta del conjunto. Para optimizar el interior, se creó un banco superior más amplio y un banco inferior más compacto, con el calefactor ligeramente encastrado para aprovechar al máximo el espacio.
· Iluminación cálida e indirecta.
· Cristales exteriores ahumados para una estética más elegante y privada.
· Marcos de cristal en color negro a juego con el diseño del spa.
· Tirador a medida en color negro.