Termoterapia y crioterapia: claves del contraste frío-calor en un spa o balneario

Hoy en día existen múltiples remedios para combatir las dolencias y patologías musculares, óseas o crónicas. Las técnicas que se aplican son cada vez más innovadoras y avanzadas, proporcionando resultados muy satisfactorios para los pacientes. Sin embargo, hay remedios clásicos que nunca fallan, y uno de ellos es el contraste frío-calor. En este post te contamos todas las posibilidades que ofrece la termoterapia en un spa o balneario.

¿Qué es la termoterapia?

Lo primero que debemos hacer es definir en qué consiste la termoterapia. Etimológicamente, combina los términos “termo” (calor) y “terapia” (tratamiento). Por tanto, entendemos la termoterapia como el tratamiento de una lesión mediante la aplicación del calor en la zona de dolor.

Con el avance de los tratamientos, la termoterapia ha evolucionado hacia lo que hoy conocemos como baños de contraste, en los que se alterna el uso del calor y el frío para la recuperación física y el alivio del dolor. Es decir, a la termoterapia se suma la crioterapia (tratamiento con frío). Y, pese a la antigüedad de esta técnica, mantiene una progresión constante en la que se van introduciendo nuevos métodos con el fin de mejorarla.

Beneficios del contraste frío calor

El uso de este procedimiento tiene claros beneficios para la salud:

  • Antiinflamatorio: uno de los principales efectos de la alternancia entre frío y calor es reducir la inflamación muscular, reduciendo así la sensación de dolor.
  • Estimulación sanguínea: el calor incrementa el flujo sanguíneo y ayuda a eliminar las toxinas, mientras que el frío actúa como vasoconstrictor. Esta alternancia produce un efecto analgésico inmediato.
  • Estimulación del sistema nervioso: los cambios térmicos ayudan a activar el sistema nervioso, lo que favorece la movilidad.
  • Reducción de la rigidez muscular: una de las consecuencias de algunas dolencias musculares, como contracturas o esguinces, es la rigidez que se produce en toda la zona muscular de alrededor. Los baños de contraste reducen dicha tirantez.

¿Qué tratamientos de contraste se ofrecen en spas y balnearios?

Los spas y balnearios se han convertido en un lugar donde se combinan tratamientos más relajantes con terapias como los baños de contraste. Sin embargo, existen muchos más tratamientos diferentes que también se basan en contrastes térmicos:

Baños de contraste frío-calor

Los baños de contraste consisten en sumergir la parte del cuerpo donde tengamos una dolencia en agua caliente y fría alternativamente, de forma que se produzca un cambio térmico que reactive la circulación, el riego sanguíneo y se reduzca la tensión muscular.

Duchas y chorros de contraste

En este caso, el principio es el mismo que en los baños de contraste, solo que la aplicación es distinta. En lugar de sumergir lentamente una parte del cuerpo, se recurre a un método más directo en el que la presión del agua es mayor, como una ducha o una manguera.

La clave es ir alternando duchas de agua fría y caliente. De esta forma, no solo el contraste térmico tiene efecto terapéutico, sino que también influye la presión a la que se recibe este chorro.

Masajes de termoterapia

Tal y como avanzamos, la termoterapia consiste en el tratamiento a base de calor. Los masajes de termoterapia son masajes descontracturantes con aplicación de calor. De esta forma, el calor superficial facilita la evasión de los puntos de dolor.

Pediluvio

Nos referimos al tipo de tratamiento que consiste en diseñar un camino, generalmente de piedras, en el que, a medida que vas andando, recibes chorros de agua fría y caliente alternativamente solo en la zona de los pies.

Saunas

Las saunas constituyen uno de los tratamientos más populares. El contraste térmico, en este caso, se produce entre la temperatura exterior y la temperatura interior de la sauna, que es mucho más elevada. Además, puedes escoger entre varios tipos de sauna, en los que cambia la temperatura.

Así, puedes optar por un circuito de entre 45º C y 65º C, combinadas con otras saunas cuya temperatura oscila entre 65º C y 80º C, llegando, en algunos casos, a los 100º C.

Hammam

El hammam, que también se conoce como baño turco, es un baño de vapor. Se trata de un tratamiento que tiene el mismo tipo de funcionamiento que la sauna, con la diferencia de que contienen mucha más humedad.  Al igual que sucede con las saunas, es habitual encontrar circuitos de baños de vapor en los que pasas de una sala más fría a otra en la que no solo hay más calor, sino también más humedad.

Piscinas de contraste térmico

En algunos spas y balnearios es frecuente encontrar piscinas de contraste térmico, formadas por una piscina con agua caliente y otra con agua fría. El uso de estas piscinas es sencillo: se suele comenzar con una inmersión en la piscina de agua fría durante varios minutos. Acto seguido, se pasa a la piscina de agua caliente rápidamente, de forma que el choque térmico es muy acentuado.

Inmersión en hielo

La terapia de hielo es una de las técnicas que más se ha expandido durante los últimos años en los spas y balnearios de todo el mundo. El objetivo de este tipo de tratamiento suele ser reactivar la circulación sanguínea, disminuir la sensación de cansancio y acelerar la recuperación de lesiones o dolencias físicas.

 

¿Cómo organizar un circuito termal que maximice el contraste?

Los circuitos termales que ofrecen tratamientos de contraste térmico están diseñados de manera que hay una constante alternancia entre temperaturas frías y calientes. En primer lugar, asegúrate de colocar piscinas o cubetas frías y calientes en alternancia, indicando siempre la temperatura de cada una para que no haya lugar a errores.

En caso de que diseñes un circuito de saunas o hammam de distintas temperaturas, siempre es conveniente colocarlos de manera que el orden de temperatura vaya en ascenso.

Por último, es importante proporcionar la información adecuada sobre el tiempo máximo o recomendado de permanencia en cada una de las piscinas del circuito. Un tiempo de exposición excesivo tanto a cubetas de agua fría como caliente puede ocasionar efectos secundarios indeseados. Por tanto, los clientes deben tener esta información clara en todo momento.

 

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¿Eres un particular? La sauna externa es lo que buscas

Los tratamientos de contraste entre frío y calor no son solo una alternativa al alcance de grandes spas y balnearios. Así, si dentro de tu vivienda no reúnes las condiciones o el espacio necesario para incorporar una sauna, puedes optar por una sauna externa. De esta forma, aprovecharás el contraste térmico con el exterior igual que si estuvieras en el mejor spa o balneario.

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