Hammam, la tradición milenaria del baño de vapor

Desde hace miles de años, el Hammam ha formado parte de la cultura y la sociedad de muchos países. Con un origen puramente árabe, estos baños han sido imitados a lo largo del tiempo por diferentes civilizaciones hasta llegar a nuestros días. ¿Quién no ha disfrutado en el gimnasio o el spa de un relajante baño árabe? Y es que, hoy en día no existe un espacio deportivo que no disponga de uno.

Si te pica la curiosidad y deseas conocer el origen de este ritual milenario, ¡no pierdas detalle!

Historia del Hammam

El Hammam o hamami es la denominación del conocido como baño árabe o baño de vapor. Su procedencia, tal como su nombre indica, proviene de países musulmanes como Siria o Turquía. Allí su función era principalmente higiénica, es decir, eran baños de carácter público que cualquier ciudadano podía utilizar para asearse. Además, también se convertían en un centro de reunión donde socializar y debatir. Los hombres y mujeres no podían compartir los mismos baños: por ello, dependiendo de la cantidad de agua disponible en la zona, se creaban espacios para cada uno o se implementaban horarios para su uso.

Antiguamente se construían sobre aljibes -lugares donde se almacena agua de forma subterránea-. Sus características arquitectónicas se definen por el uso de la cal y la arena, materiales que aportaban resistencia y conservaban bien el calor. Un dato destacable en los diseños de los baños árabes era la exquisita elección de los colores, con tonalidades rojas que aportaban esa sensación de calor.

¿Sueñas con instalar un baño árabe en tu casa?

 

Los baños árabes en España

Los baños árabes han formado parte de la arquitectura en la península ibérica desde hace siglos. En el territorio son muchas las ciudades – como Madrid, Sevilla o Jaén – que cuentan con baños restaurados.

Para conocerlo en profundidad, debemos hablar de su organización. Constaba de tres o cuatro estancias que cumplían funciones muy específicas:

  1. El Vestíbulo o “Al-bayt al masiaj”. La primera sala era el vestíbulo de entrada al Hammam y cumplía también la función de zaguán donde los usuarios depositaban la ropa y también paraban a descansar. Si el baño disponía de servicio, se ubicaba aquí.
  2. Sala templada o “Al-bayt al-wastaní”. En ocasiones, algunos baños disponían de otra sala anterior más fría.
  3. Sala caliente o “Al-bayt al-sajún”. Esta sala se caracterizaba por disponer de un hipocausto –un sistema de calefacción en el suelo-, que calentaba todo el espacio y las pilas con agua.
  4. El “Al-Burma” era la zona donde se encontraban la caldera, la leñera y demás utensilios.

El ritual tradicional del Hammam

El ritual del Hammam varía mucho dependiendo de cada país, pero sí existen ciertos protocolos comunes que se deben seguir. Este proceso empieza por supuesto en la zona del vestuario o vestíbulo donde la persona se desprende de la ropa para después cubrirse con una toalla. El siguiente paso es acceder a la sala templada, donde existe una fuerte humedad (más o menos del 90%). Generalmente, después de media hora, un masajista extenderá por el cuerpo una sustancia elaborada con aceite de oliva, eucalipto o aceite de argán que fomentará la circulación sanguínea y exfoliará la piel. Tras el proceso de exfoliación, la persona debe aclararse rápidamente y volver a la sala caliente o terminar en la zona fría.

En la antigüedad estas sesiones finalizaban con una infusión o bebida refrescante a modo de hidratación.

¿Cómo funciona un Hammam? ¿Es posible tenerlo en casa?

Cada vez más personas desean instalar un espacio como este en sus hogares. Un remanso de paz y salud para disfrutar a diario desde la intimidad de la vivienda. Pero ¿es posible? ¡Claro! En Avilsa somos expertos en la fabricación de Hammam y diseñamos espacios únicos para que puedas disfrutar de tu propio baño de vapor en casa o centro wellness.

Los diseños son totalmente personalizables en los que incluimos hasta el más mínimo detalle. Principalmente, el baño árabe es un habitáculo de obra que se construye en una estancia de la casa. Forrado el suelo, las paredes y las puertas, se aplica una capa especial de resina para que el espacio quede totalmente aislado. El acabado final corre al gusto del cliente: mármol, granito, cerámica… ¡Las opciones son casi infinitas!

Y para esas personas que huyen de lo tradicional disponemos de la nueva Gama WED4000 – WED9000 con un estilo mucho más moderno, pero que mantiene la esencia de un baño árabe.

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