Quiero una sauna en casa, ¿Dónde la instalo?

El estrés y las prisas de la sociedad actual en la que vivimos, fruto en gran parte de las numerosas responsabilidades laborales y familiares que afrontamos cada día, nos llevan a la necesidad, tras finalizar la jornada, de desconectar y descargar nuestro cansancio en actividades que nos aporten relajación y bienestar total.

Por esa razón, una de las opciones más deseadas, sobre todo en días fríos y lluviosos, es poder disfrutar del calor envolvente de una sauna. Sin embargo, no siempre disponemos del tiempo o las ganas suficientes para desplazarnos hasta el Spa más cercano, así que ¿por qué no instalar una sauna en tu propia casa para hacer uso de ella cuando nos apetezca?

Por suerte a día de hoy, contar con tu propia sauna ha dejado de ser un lujo sólo apto para unos pocos. De hecho, existe una amplia gama de modelos y opciones muy económicas dirigidas a todo tipo de bolsillos. Por eso, si ya has tomado la decisión de hacerte con una, en las siguientes líneas Saunas Avilsa te ofrece las claves para instalar una sauna en tu propio hogar.

5 factores a tener en cuenta a la hora de instalar una sauna en tu casa

Poder disfrutar del calor de la sauna, de vez en cuando, es uno de esos placeres al que muchas personas se entregan, no sólo para relajarse sino también para aprovechar todos los beneficios que aporta a nuestra salud física y mental. La sauna se ha convertido, por tanto, en un ritual de cuidados que cada vez más personas añaden a sus rutinas diarias, sobre todo en épocas invernales. Así que ¿en qué aspectos me he de fijar a la hora de comprar una sauna?, ¿qué he de tener en cuenta? Ahí van algunos consejos básicos.

De cuánto espacio disponemos. La limitación de espacio es nuestro principal asunto a resolver. Por eso, en primer lugar, lo más importante a la hora de elegir es saber de cuántos metros cuadrados disponemos para instalar nuestra sauna. En caso de vivir en un piso pequeño, una buena opción es la sauna individual, ya que no necesitaremos más de 4 metros cuadrados. De hecho, no ocupará más espacio que una simple ducha. Si, por el contrario, disponemos de una casa más grande con jardín, terraza o piscina, nuestras opciones aumentan considerablemente. Es fundamental adaptarnos al espacio que tenemos.

Elegir un lugar acogedor y tranquilo. Una vez resuelto el primer punto, y teniendo en cuenta, que la sauna se va a convertir en ese pequeño paraíso al que acudiremos cuando queramos relajarnos, es importante escoger un lugar cómodo y práctico. Por lo general, el cuarto de baño suele ser la opción elegida por la mayoría, porque es el complemento perfecto de la ducha y el lugar donde nos vestiremos, una vez que hayamos terminado. Sin embargo, en el caso de que tengamos piscina o un jardín, lo ideal es instalarla en el exterior para poder acceder a ella más cómodamente, tras el baño.

Colocar cerca de un enchufe. Además de las dimensiones, también es fundamental que la sauna tenga acceso a tomas de corrientes cercanas para poder conectar la iluminación y el sistema generador de calor. También es importante contar con una capacidad importante de KW en la instalación doméstica, pues gran parte del gasto dependerá de la calefacción.

Tener acceso a una ventana o puerta con vistas al exterior. Uno de los elementos destacados de las saunas son sus puertas transparentes. Poder ver el exterior a través de la ventana, en el caso de estar en el baño o al jardín, si se está en exteriores, ayuda a relajarse más y a no sufrir de claustrofobia por estar obligado a permanecer durante unos minutos dentro de un espacio cerrado y hermético.

Los materiales y elementos. Las maderas naturales, por lo general de pino o de abeto, son los materiales perfectos porque absorben todo el calor y garantizan un ambiente sano. Para disfrutar de una mayor comodidad y relajación es necesario contar con un asiento, como mínimo, que nos permita distender nuestros músculos y a activar nuestra circulación sanguínea.

 

Conclusión

Hoy en día, tener tu propia sauna en casa es un lujo accesible para todos. De hecho, existen infinitas opciones adaptadas a todo tipo de gustos, economías y espacios. Sólo tienes que encontrar aquel modelo que mejor se ajuste a tus necesidades. Por tanto, si estás pensando en comprarte una sauna, no dudes en acudir a nuestro equipo de profesionales en Avilsa para recibir un asesoramiento personalizado y sin compromiso. Nosotros nos ocuparemos de cada detalle. Tú sólo disfruta.

 

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