¿Conoces las diferencias entre la sauna finlandesa y la sauna de infrarrojos?

Desde hace miles de años son conocidos los múltiples beneficios que el calor aporta a la salud de nuestro cuerpo y de nuestra mente. Su efecto relajante, la activación del flujo sanguíneo, el alivio del dolor muscular y óseo, o el aumento de la producción de endorfinas, encargadas de hacernos sentir más felices, son sólo, algunas de las razones por la que, tanto en las culturas escandinavas como en las mediterráneas, las saunas han tenido un lugar protagonista en las vidas de sus ciudadanos.

Si en post anteriores ya hemos explicado las diferencias entre una sauna finlandesa o seca y un baño turco o de vapor húmedo, en esta ocasión nos vamos a añadir otro tipo de sauna: la de infrarrojos, que al igual que las saunas más tradicionales, también se caracteriza por ser una fuente de calor muy saludable y con efectos similares a los que produce la luz solar.

Teniendo en cuenta que, en los últimos tiempos, el uso de las saunas con calor de infrarrojos se está haciendo cada vez más popular frente a los sistemas de vapor o secos, en las siguientes líneas te mostraremos en qué se diferencian y a qué se debe su éxito.

 

Saunas de vapor Vs. infrarrojos

Aunque los dos tipos de sauna resultan muy positivos para nuestra salud,  lo cierto es que el sistema utilizado para calentar dicho espacio y sus efectos son muy diferentes, por lo que es fundamental, antes de utilizar un tratamiento de calor, identificar cuál de ellos nos conviene más y se adapta mejor a nuestras necesidades. A continuación, desde Saunas Avilsa te explicamos algunas de sus diferencias más destacadas.

  • Saunas finlandesas o de calor seco: El habitáculo de madera se calienta a través de un sistema de leña o una estufa eléctrica que calienta piedras y que tras ponerse al rojo vivo desprenden y expanden un calor seco. La temperatura suele estar entre 70 y 100 grados Lo recomendable es permanecer dentro unos 15 minutos, máximo 25.
  • Saunas de Infrarrojos: En este caso, el calor procede de una resistencia eléctrica que emite rayos infrarrojos y penetra directamente en nuestros tejidos. Sin humedad, ni vapor. Se puede decir que la sensación de calor que produce y el sudor que desprende es lo más parecido al obtenido de los rayos del sol sobre nuestra piel. De hecho, la temperatura alcanzada a través de las lámparas infrarrojas es bastante inferior a las dos anteriores. Oscila entre los 35 y 50 grados, por lo que el tiempo de exposición recomendado puede ser algo superior al de los casos anteriores, es decir, entre unos 30 y 45 minutos en total.

 

Ventajas de la Sauna de infrarrojos

Una vez mostradas algunas de las principales diferencias de los tres tipos de sauna vamos a conocer más en profundidad los numerosos beneficios y ventajas de la sauna de infrarrojos y por qué razón va ganando cada vez más adeptos. Saunas Avilsa os explica algunas de sus características saludables más destacadas:

  1. Alivia el dolor muscular y óseo. El tratamiento de calor que ofrecen las saunas infrarrojas facilitan la relajación, reducen la tensión y propician la dilatación de los vasos sanguíneos, favoreciendo la circulación y el aumento de oxígeno en los músculos cansados, permitiendo que se recuperen con rapidez. Es un sistema muy recomendado para personas con problemas de artritis, espasmos musculares, esguinces, neuralgias y dolencias similares.
  2. Reduce la celulitis. Al estimular la circulación sanguínea y las glándulas sudoríparas resulta también un tratamiento idóneo para combatir la piel de naranja. Es un método perfecto para eliminar toxinas, metales pesados, nicotina y colesterol, entre otras muchas cosas.
  3. El mayor bombeo de la sangre, no sólo te va a provocar mucha sudoración, sino que también te ayudará a quemar calorías, y por tanto, perder peso como si hubieras corrido un total de 30 minutos. El calor de la sauna de infrarrojos, es perfecta para evitar que se deposite grasa en tus arterias.
  4. Mejora el sistema inmunológico. Favorece el aumento de la temperatura corporal, lo que provoca una fiebre artificial muy beneficiosa para el sistema inmune.

En resumen, tanto si, quieres disfrutar del calor solar de una sauna infrarroja dentro de tu hogar que mejore un dolor localizado en cualquier zona de tu cuerpo, como si prefieres tener una sauna tradicional de calor seco o de vapor húmedo, el equipo de profesionales de Saunas Avilsa te sabrá recomendar el sistema que mejor te convenga ¿hablamos?.

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